Espectáculos

Sabrina Rojas, en el ojo de la tormenta: rumores de coqueteo con Mauro Icardi y una ola de críticas en redes

La modelo quedó envuelta en una controversia tras la viralización de un video y los dichos de la China Suárez sobre supuestos acercamientos con el futbolista.

Aquella noche en el boliche de Costanera Norte se transformó, sin saberlo, en el epicentro de un nuevo escándalo mediático que comenzó a repercutir en las últims horas. Sabrina Rojas quedó en el centro de la controversia luego de que en redes sociales la acusaran de coquetear con Mauro Icardi. La versión cobró fuerza al viralizarse un video y sumar declaraciones de testigos y protagonistas, convirtiendo el episodio en uno de los temas más comentados del ambiente farandulero.

La polémica se originó tras una entrevista en la que la China Suárez deslizó, sin dar nombres, que presenció a una famosa “haciéndose la linda” con el futbolista en el local nocturno. La actriz relató: “No sabés la cantidad de mujeres casadas que le escriben a Mauro. Las veo a todas y las conozco a todas. Él me lo muestra y yo le muestro. Pero bueno, a mí no me interesa, nunca me metería en eso, no voy a exponer a ninguna, así que que se queden tranquilas. Pero yo veo todo”. Estas palabras, pronunciadas durante una charla con Moria Casán, encendieron la mecha de la especulación.

Lejos de limitarse a un comentario aislado, la intervención de la China Suárez se extendió con detalles sobre lo ocurrido. Explicó que el boliche era un lugar habitual para ella y para Icardi cuando estaban en Argentina, y allí describió situaciones en las que varias mujeres intentaron acercarse al jugador. “Incluso nos pasó en Tequila, el boliche al que íbamos mucho cuando estábamos en la Argentina. Dos o tres que estaban siempre ahí: yo estaba con Mauro y empezaba el perreo, la mirada; venía un amigo y le decía ‘che, dice tal que se quiere ir con vos después de acá’. Mauro venía y me lo decía. Me c… de risa, porque ellas pueden hacer lo que quieran, pero yo confío en Mauro”, relató la actriz.

Sus declaraciones no solo apuntaron a la dinámica nocturna habitual, sino que también abrieron la puerta al señalamiento indirecto de figuras conocidas del medio. La omisión de nombres propios no impidió que usuarios de redes sociales comenzaran a especular sobre la identidad de las involucradas.

El escándalo tomó un nuevo impulso cuando se viralizó un video donde Sabrina Rojas confirmaba haber visto a la estrella del Galatasaray en el mismo local. En el programa Pasó en América (América), se la escuchó relatar: “Estaba en un boliche y lo vi todo el tiempo raro, todo el tiempo solo. La manada te va llevando y yo quedé al lado suyo. A la China nunca la vi, él era mirón. Me miró”. Esta declaración, lejos de calmar las aguas, alimentó los rumores sobre un posible acercamiento entre ambos.

Rojas aclaró que su interacción con Icardi fue mínima y que no existió el supuesto coqueteo que se le atribuye. “No llegué a oler perfume”, afirmó, marcando distancia de las versiones que circularon en redes. Además, explicó que solo decidió hablar del tema porque la noticia ya había sido filtrada por Yanina Latorre.

La exposición mediática de Sabrina Rojas desencadenó una ola de comentarios y críticas en plataformas digitales. Numerosos usuarios manifestaron su indignación hacia la modelo, etiquetándola con calificativos despectivos. “Todas se mueren por Icardi”“¿No le da vergüenza?”“Desesperada buscando macho”“Todas resentidas envidiosas. Matarían por estar en el lugar de la China”, fueron algunos de los más destacados.

La viralización del episodio puso en evidencia el impacto que pueden tener tanto los dichos de celebridades como la circulación de rumores en el ámbito digital. La polarización de las opiniones y la rapidez con la que se propagó el escándalo reflejan el clima de exposición permanente en el que viven los protagonistas del ambiente artístico argentino.

A lo largo de la controversia, la interacción entre los distintos protagonistas —la China Suárez, Mauro Icardi, Sabrina Rojas y los comentaristas mediáticos— construyó un relato en el que las versiones se superpusieron y las interpretaciones se multiplicaron. La referencia a situaciones vividas en boliches, sumada a los testimonios cruzados y la circulación de videos, alimentó el debate sobre los límites de la exposición pública y la privacidad en el mundo del espectáculo. Fuente: Teleshow