Cambios para financiar tratamientos costosos
El Gobierno avanza con la puesta en marcha de una agencia que evaluará qué medicamentos de alto precio deberán financiar el Estado, las obras sociales y las prepagas. Expertos analizarán el costo y la efectividad de cada tratamiento antes de emitir sus dictámenes.
El Gobierno nacional confirmó que avanza la puesta en marcha de un organismo que tendrá entre sus funciones evaluar qué medicamentos de alto precio deberán ser cubiertos por el Estado, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga. Aunque todavía no existe una fecha precisa para su funcionamiento, una fuente oficial aseguró sobre la iniciativa: “Va a salir”.
Se trata de la Agencia Nacional de Evaluación de Financiamiento de Tecnologías Sanitarias (ANEFiTS), cuya creación había sido anunciada oficialmente en marzo de 2025.
El organismo, según publicó Clarín, estará encargado de analizar medicamentos y tecnologías sanitarias mediante criterios que tendrán en cuenta, entre otros aspectos, la relación entre el costo de los tratamientos y su efectividad.
Qué medicamentos estarán bajo análisis
El nuevo esquema tendrá especial relevancia para las denominadas drogas de alto precio, entre ellas las utilizadas para tratar determinadas enfermedades oncológicas, patologías poco frecuentes y enfermedades autoinmunes.
Un grupo de especialistas será el encargado de evaluar los tratamientos para determinar cuáles deberán ser financiados por los distintos actores del sistema sanitario.
La medida podría tener un impacto considerable sobre las cuentas de obras sociales, prepagas y el propio Estado debido al creciente peso que los medicamentos más costosos tienen sobre los presupuestos sanitarios.
El organismo había sido anunciado en 2025
La creación de la ANEFiTS fue comunicada oficialmente el 27 de marzo de 2025. Al presentar la iniciativa, el Gobierno había señalado que la conformación del organismo representaba “una deuda histórica” y una demanda del sistema sanitario.
“Bajo criterios objetivos y reglas de juego claras para todos los actores, la ANEFiTS no sólo fortalecerá la sostenibilidad económica del sistema de salud, también garantizará que cada peso invertido tenga un impacto positivo y comprobable en la salud y el bienestar de los argentinos”, indicaba la comunicación oficial.
Ahora, fuentes vinculadas con la preparación del organismo aseguraron que el proyecto continúa avanzando, aunque todavía no precisaron cuándo comenzará a funcionar.
El peso de los medicamentos sobre los presupuestos
El debate sobre la nueva agencia volvió a tomar impulso durante el XXIX Congreso Argentino de Salud organizado por la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI), donde participaron representantes de distintos sectores públicos y privados.
Uno de los planteos estuvo relacionado con el fuerte peso económico que pueden representar los medicamentos de alto precio para los financiadores.
Alfredo Gamietea, presidente de Osdepym, ejemplificó la situación de esa obra social: “En nuestro caso, el 2 por ciento de los pacientes gasta el 50 por ciento del presupuesto en medicamentos”.
Según los datos planteados por los financiadores, históricamente los medicamentos representaban alrededor del 14% del gasto sanitario, mientras que actualmente esa participación superaría el 40%.
El problema del financiamiento
El incremento del gasto destinado a determinados tratamientos genera preocupación entre los actores del sistema por su impacto sobre los recursos disponibles para financiar el resto de las prestaciones.
A esta situación se suma el funcionamiento del Fondo Solidario de Redistribución, integrado a partir de aportes realizados por obras sociales y prepagas.
Entre sus objetivos se encontraba el reembolso de determinados gastos para reducir el impacto que provocan los medicamentos de mayor costo sobre los financiadores.
Sin embargo, el Fondo atraviesa dificultades financieras y uno de los factores señalados es el gasto destinado a discapacidad, que incluye prestaciones vinculadas con educación y transporte.
Amparos judiciales por los tratamientos
Las dificultades para financiar los medicamentos de alto precio también derivaron en una creciente judicialización de los conflictos entre pacientes y financiadores.
Los amparos judiciales se convirtieron en una de las vías utilizadas para reclamar la cobertura de tratamientos cuando una obra social o prepaga rechaza inicialmente financiarlos.
El programa oficial de mediación denominado “Promesa” busca resolver parte de esos conflictos antes de que lleguen a los tribunales, aunque el mecanismo no es obligatorio.
La futura ANEFiTS apunta precisamente a establecer criterios técnicos para determinar qué tecnologías y medicamentos deben recibir financiamiento.
Advirtieron por la situación del personal sanitario
Durante el Congreso Argentino de Salud también se analizaron otras consecuencias de los problemas financieros que atraviesa el sistema.
El secretario general del gremio de Sanidad, Héctor Daer, advirtió sobre la disminución de personas interesadas en estudiar enfermería y otras tecnicaturas relacionadas con la salud.
“En diez años, cuando se jubilen los que están ahora, nos vamos a encontrar con que no habrá quien los reemplace”, afirmó.
El dirigente relacionó esta situación con la falta de incentivos y los problemas salariales que afectan a diferentes trabajadores del sector.
Debate por los aranceles de los hospitales públicos
Otro de los puntos discutidos fue el valor que cobran los hospitales públicos cuando atienden a pacientes que cuentan con obra social.
Daer cuestionó las diferencias existentes entre los valores cobrados por establecimientos públicos y privados y habló de una “utilización recaudatoria” del hospital público en detrimento del sector privado.
El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, respondió posteriormente a esos cuestionamientos. “Los aranceles de CABA son los de mercado. Entre miles de líneas pueden encontrar alguna con valores elevados. Siempre digo que si me los pasan los evaluamos”, sostuvo.
Además, agregó: “Preferimos no atender gente con cobertura, así atendemos mejor a los más vulnerables. Ellos deben mejorar el acceso para que la gente los elija”. Fuente: El Once


